Viajar ya casi ni me causa estrés. Me he acostumbrado tanto a mudar de ambiente, de zona horaria, de clima y de idioma, que subirme a un avión y viajar por horas no me asusta ni me intimida. He creado una vida muy portable. Nada particularmente me ata a un sitio específico, pues a mi familia en casa la extraño sólo de vez en cuando y amigos tengo por todas partes. No todos son buenos amigos, pero estoy seguro de que en todas partes tengo alguien con quien interactuar y mantenerme entretenido.

Y es que lo difícil, veo yo, no es vivir la vida de un pseudo nómada, que considero más bien un privilegio que muy pocos pueden tener, sino el sincronizar tu vida portable con aquéllas de las personas a las cuales quieres seguir viendo. Eso me mantiene despierto por las noches, pensando. La idea de que el factor geografía sea un límite tan determinante en mis relaciones personales me desvela.

Ahora, la pregunta es si es malo o no dejarte influenciar un poco por las decisiones de esas personas a las cuales no quisieras dejar al momento de considerar las tuyas. ¿Cuándo es que se puede comenzar a considerar dichas decisiones grupales o conjuntas? Porque creo yo que mucha gente teme tomar estas decisiones conjuntas porque piensan mucho en la independencia. Como si sentirse apegado a alguien fuese un crimen al libre albedrío.

Ahora, siempre hay límites, ¿no? No hay que perjudicarse por seguir a alguien. Aunque a veces ese riesgo es lo más emocionante de vivir. Experimentar. Abrir los ojos en nuevas ciudades con nuevos idiomas en los periódicos y nuevas costumbres que aprender. No sé. Me molesta mucho que la geografía impacte tanto. Especialmente dadas las circunstancias en las que me veo. Así que más que nada espero que la confianza llegue a un nivel apropiado antes de que tengamos que tomar alguna decisión conjunta. No me gustaría dejar de aprender japonés, árabe o griego por darle mucha importancia al patrón, a las expectativas, al qué dirán. Y obviamente las noticias se leen en la mañana, con un buen café turco, americano, vietnamita, vienés.